Consumió magnesio por años sin imaginar las consecuencias irreversibles de un ingrediente oculto en exceso: “Tendré que vivir con esto el resto de mi..”
Lo que parecía un simple hábito saludable terminó por condenarlo a un padecimiento irreversible. Noches en vela. Ardor insoportable en los brazos y el pecho. Dolor al sostener un teléfono o al sujetar el volante. Así comenzó la “pesadilla” de Andrés López-Varela, un hombre de 39 años de Newcastle, Australia, que tras cuatro años de sufrimiento descubrió…

