
Un hombre de 24 años fue condenado a un año de prisión de cumplimiento condicional por robarle la cartera a una mujer en Villa Floresta, en la ciudad de Salta, y vender uno de los celulares que había sustraído. La investigación se apoyó en el análisis de cámaras de seguridad y el rastreo del teléfono, herramientas que permitieron reconstruir sus movimientos e identificarlo.
La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado, luego de que el acusado reconociera los hechos y las partes llegaran a un acuerdo. El juez de Garantías Diego Rodríguez Pipino homologó lo acordado, que incluyó tres causas penales, y lo condenó por los delitos de robo simple y estelionato, en concurso real.
La acusación fue representada por el auxiliar fiscal Alejandro Campoccia, por disposición del fiscal penal 4 del Distrito Centro, Facundo Ruiz de los Llanos.
Cómo ocurrió el robo en Villa Floresta
El hecho se produjo durante la madrugada del 9 de agosto, en inmediaciones de avenida Delgadillo y pasaje Francisco Zenteno. En ese momento, una mujer y su esposo aguardaban un vehículo para regresar a su domicilio, luego de participar de una celebración en honor a la Pachamama.
Según la investigación, el acusado se acercó a la pareja e inició una conversación amistosa. Cuando la mujer comenzó a caminar, la siguió y le arrebató la cartera, en cuyo interior llevaba dos teléfonos celulares. Después del robo, escapó por un descampado cercano.
Las cámaras permitieron reconstruir sus movimientos
Tras la denuncia, personal de la División Investigaciones Este de la Dirección General de Investigaciones realizó distintas tareas para esclarecer el hecho. Entre ellas, relevó cámaras de seguridad particulares y del Sistema de Emergencias 911, tomó declaraciones testimoniales y efectuó consultas en bases de datos.
Los registros fílmicos resultaron determinantes para reconstruir lo sucedido. Las cámaras del 911 captaron el momento en que el hombre se acercó a la pareja y siguió a la mujer. Además, una cámara particular registró a una persona que corría por pasaje Francisco Zenteno con un objeto negro que sería compatible con la cartera sustraída.
Vendió uno de los celulares pocas horas después
Otro elemento clave surgió del rastreo de uno de los teléfonos robados. A partir de consultas relacionadas con la identificación electrónica del equipo y de declaraciones testimoniales, los investigadores establecieron que el acusado lo había vendido por 40 mil pesos pocas horas después del hecho.
Esta operación derivó en la imputación por estelionato, una figura contemplada en el artículo 173, inciso 9, del Código Penal, que sanciona determinadas conductas de disposición de bienes ajenos como si fueran propios.
Con las pruebas reunidas, se realizó un allanamiento en el domicilio del acusado, donde se secuestraron elementos de interés para la investigación. Durante el procedimiento también se concretó su detención.
Finalmente, el reconocimiento de los hechos y el acuerdo alcanzado entre las partes permitieron resolver el caso mediante un juicio abreviado. El hombre recibió una pena de un año de prisión de cumplimiento condicional por los delitos de robo simple y estelionato, en concurso real.

