El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó este domingo la segunda vuelta de las elecciones con un 51,74% de los votos, frente al 48,26% del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, en una remontada inédita en la historia democrática del país, según los resultados oficiales con el 97,69% de las urnas escrutadas.
Es la primera vez desde el fin de la dictadura militar (1964-1985) que un candidato que quedó en segundo lugar en la primera ronda electoral da vuelta el resultado y se impone en la segunda a su adversario.
En la primera elección, dos semanas atrás, Flávio fue el más votado con el 47 % de los apoyos, dos puntos más que el dirigente progresista, lo que se tradujo en una diferencia de 2,2 millones de votos.
Este domingo, en la segunda vuelta, Lula ha revertido ese resultado y le ha sacado más de cuatro millones de votos a su adversario, casi tres puntos porcentuales.
Dos horas más de votación
Los colegios electorales de Brasil abrieron este domingo puntualmente a las 8 (hora local, igual que Argentina). Y aunque los puestos de votación tenían previsto atender a los electores hasta las 17, el Tribunal Superior Electoral (TSE) extendió dos horas más ese plazo a partir de reclamos presentados por ambos candidatos.
Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 19 de este domingo para dar inicio al recuento de votos en la segunda vuelta electoral, poniendo fin al plazo extraordinario de dos horas fijado por la Corte Suprema Electoral. Una parte sustancial de las escuelas cerró en el horario original, y otra parte continuó dos horas más por orden judicial, en medio de un clima de marcada confusión entre las autoridades de mesa.
Para las 17, cientos de mesas ya habían clausurado la jornada, emitido sus boletines de urna impresos e incluso comenzado a enviar los dispositivos a las sedes de los Tribunales Regionales Electorales (TRE). Tras el cierre de todas las urnas a las 19, las autoridades reanudaron el recuento de votos.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, quien buscaba conseguir su cuarto mandato al frente del Ejecutivo este domingo en el balotaje, denunció “obstáculos” para la gente que quiere ir a votar en transporte público en ciudades como San Pablo y Salvador de Bahía y, en este sentido, pidió ampliar el horario de los centros de votación en todo el país.
El titular del PT pidió a la corte electoral “garantizar” que todos los electores puedan votar, después de que en varias ciudades se retiraran de la circulación autobuses de línea.
Por su parte, el equipo de campaña del candidato Flávio Bolsonaro solicitó al TSE que los centros de votación permanecieran abiertos hasta las 19 en municipios de San Pablo, Paraná y Santa Catarina, debido a las fuertes precipitaciones, inundaciones y cortes de rutas.
“Del otro lado de la balanza está el elector que, ante una calle inundada, tendría que elegir entre su propia seguridad y el voto. La proporcionalidad se resuelve a favor del elector”, argumentaron los abogados de la campaña.
A partir de estos pedidos, el ministro Cristiano Zanin, del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior Electoral, decretó la prórroga de la votación en todo el territorio nacional hasta las 19:00 horas.
Unos 158,7 millones de votantes estuvieron en condiciones de dirimir en las urnas también seis mandatarios regionales.
En el exterior, unas 919.000 personas se inscribieron para participar de los comicios, un 32% en relación con las elecciones de 2022.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que votó en una escuela de São Bernardo do Campo, municipio vecino a São Paulo, aseguró que el pueblo había salido a la calle a “defender sus conquistas”.
También alertó de que este domingo, el electorado decidiría si se respeta la bandera brasileña o si elige a un grupo político que “quiere gobernar con la bandera estadounidense”.
Un hora antes votó el candidato de la ultraderecha brasileña Flávio Bolsonaro quien afirmó que la esperanza se ha convertido en miedo para los brasileños y los llamó a acudir a las urnas, “haga lluvia o haga sol”, para cambiar el rumbo del país.
“Brasil va a cambiar. Brasil va a vencer”, declaró el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien criticó la gestión de su rival, el mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y defendió la necesidad de reorganizar el país.
Según el candidato de la oposición, en los últimos cuatro años “todo el mundo ha empeorado” y por eso no se puede seguir insistiendo en el “error”, pues los brasileños viven con miedo a la inseguridad y por las dificultades económicas.
En la primera vuelta de las presidenciales, el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, con 56,1 millones de sufragios, frente al 45,16 % alcanzado por Lula, equivalente a 53,8 millones de votos.
São Paulo, el estado más poblado del país, se mantiene como el mayor colegio electoral de Brasil, con el 21,5% de los votantes, seguido por Minas Gerais (10,3%), Río de Janeiro (8%), Bahía (7%) y Paraná (5,4%), según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Fuente: rosario3

