Un estudio científico reveló que la corteza terrestre se desplazó a gran velocidad en distintos períodos de la historia del planeta – Canal i | Noticias de Salta, Argentina y el mundo, las 24 horas del día

Un estudio científico reveló que la corteza terrestre se desplazó a gran velocidad en distintos períodos de la historia del planeta

La Tierra no solo mueve sus continentes, a veces se mueve ella entera. Un equipo del Centro de Habitabilidad Planetaria de la Universidad de Oslo, liderado por Mathew Domeier, acaba de demostrar que los polos geográficos del planeta se desplazaron sorprendentemente rápido en plena era de los dinosaurios, y que lo hicieron varias veces en los últimos 320 millones de años. El trabajo fue publicado el 1 de octubre en la revista especializada Science.

Hasta ahora la ciencia creía que ese fenómeno, conocido como deriva polar verdadera, había sido lento o insignificante. Los estudios anteriores usaban paleomagnetismo, las huellas magnéticas que quedan atrapadas en rocas antiguas, pero el método es impreciso y arrojaba conclusiones opuestas. Domeier y su equipo cambiaron de estrategia: en lugar de mirar las rocas, miraron el mar.

Razonaron que si toda la corteza y el manto se desacoplan del núcleo y rotan respecto al eje de giro para reequilibrar la masa del planeta —que no es una esfera perfecta sino achatada en los polos—, los océanos deben reaccionar de una forma muy particular. Dejarían una firma cuadrupolar en el registro de inundaciones antiguas: lo que sube en un lado de un hemisferio, sube también en el lado opuesto del otro. Es un patrón global, igual pero opuesto entre hemisferios.

Aplicando modelos estadísticos a mapas de cambios del nivel del mar cada 10 millones de años, encontraron esa firma en cuatro momentos clave: a principios del Jurásico, hace entre 190 y 200 millones de años; entre el Jurásico tardío y el Cretácico temprano, hace entre 140 y 150 millones de años; a mediados del Cretácico, hace entre 90 y 100 millones de años; y el más reciente, entre el Oligoceno y el Mioceno, hace entre 30 y 10 millones de años.

El ritmo es lo que más sorprende. Durante esos episodios, la superficie terrestre se desplazó hasta 0,6 grados por millón de años respecto al eje de rotación. Es lento para un humano, pero en tiempo geológico es vertiginoso, incluso más rápido que la tectónica de placas. Hoy, a modo de comparación, esa deriva ocurre a apenas 10 centímetros por año.

El hallazgo obliga a distinguir dos cosas que suelen confundirse. Una es la variación del ángulo de inclinación de la Tierra, de 23,4 grados, que oscila cada decenas de miles de años por la atracción gravitatoria del Sol y los planetas, los ciclos de Milankovitch. La otra es la deriva polar verdadera: el ángulo no cambia, lo que gira es la cáscara sólida del planeta sobre su núcleo para compensar, por ejemplo, que se haya acumulado más corteza continental en un hemisferio que en otro.

Fuente: rosario3