Entre lo nuevo y lo clásico: crece el consumo de música retro en jóvenes

En plena era del streaming y los algoritmos, donde la música nueva se consume a una velocidad vertiginosa, un fenómeno llama la atención: cada vez más jóvenes de entre 18 y 35 años están redescubriendo canciones de décadas pasadas.

Lejos de tratarse de una simple moda pasajera, especialistas coinciden en que se trata de una tendencia en crecimiento. La llamada “nostalgia heredada” explica en parte este comportamiento: las nuevas generaciones comienzan a apropiarse de la música que escuchaban sus padres, encontrando en ella una conexión emocional distinta.

Artistas como Luis Miguel, Nino Bravo o Camilo Sesto, cuyas carreras tuvieron su auge entre las décadas del 60 y el 90, vuelven a aparecer en playlists, redes sociales y recomendaciones digitales.

Si bien no dominan los rankings actuales, sus canciones resurgen en plataformas como TikTok o Spotify, donde fragmentos de temas clásicos se viralizan y alcanzan nuevas audiencias.

Uno de los factores clave es el propio funcionamiento de los algoritmos, que ya no distinguen entre épocas y priorizan el comportamiento del usuario. De este modo, una canción de los años 70 puede convivir sin problemas con un lanzamiento reciente en una misma lista de reproducción.

Además, algunos jóvenes manifiestan cierto cansancio frente a la sobreproducción musical actual, marcada por la repetición de estilos y fórmulas. En ese contexto, lo “retro” aparece como una alternativa más auténtica o diferente.

El fenómeno también se refleja en el crecimiento del mercado de formatos físicos como el vinilo, que experimenta un inesperado resurgimiento impulsado, en gran medida, por consumidores jóvenes.

Sin embargo, los especialistas advierten que no se trata de un reemplazo de la música actual, sino de una convivencia. Las nuevas generaciones no abandonan los géneros contemporáneos, sino que amplían su abanico musical incorporando sonidos del pasado.

Así, en una misma playlist pueden coexistir hits actuales con baladas románticas de hace más de 40 años, confirmando que, en tiempos digitales, la música dejó de tener edad.

*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un editor y un periodista.