Los cambios al proyecto original que convalidó el oficialismo para conseguir los votos en el Senado representan un importante ahorro fiscal.
El costo fiscal de la reforma laboral impulsada por el Gobierno se redujo considerablemente a partir de las modificaciones que convalidó el oficialismo para conseguir los votos necesarios. La disminución en el porcentaje de aportes para el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y la eliminación de la modificación en el Impuesto a las Ganancias fueron los principales motivos.
Un informe de la consultora Empiria subrayó que el proyecto original representaba un costo fiscal equivalente al 0,8% del Producto Bruto Interno. Sin embargo, con los últimos retoques esa cifra bajó al 0,13%.
La entidad remarcó, además, que “el costo original estaba calculado para 2026, y en este caso la reforma sería implementada en abril (asumiendo su aprobación en Diputados)”. En términos anualizados para cuando esté en plena vigencia (desde 2027), el costo estimado es del 0,2% del PBI.
Fuente: ambito

