¿Por qué no se recomienda guardar carne en bolsas plásticas? El error que podría contaminar otros alimentos – Canal i | Noticias de Salta, Argentina y el mundo, las 24 horas del día

¿Por qué no se recomienda guardar carne en bolsas plásticas? El error que podría contaminar otros alimentos

Guardar la carne en la misma bolsa plástica en la que fue entregada por el supermercado o la carnicería puede parecer una solución práctica. Sin embargo, si el empaque se rompe, gotea o no está diseñado para conservar el alimento, puede generar problemas de seguridad alimentaria. 

El principal riesgo no está en el plástico como material, sino en la posibilidad de que los líquidos de la carne cruda entren en contacto con otros alimentos. Esto puede provocar contaminación cruzada trasladar microorganismos de un producto a otro.

El riesgo de los derrames

Las bolsas convencionales pueden perforarse con piezas que tengan huesos o romperse cuando quedan debajo de otros productos dentro del refrigerador. Si los jugos de la carne escapan, pueden alcanzar verduras, lácteos o alimentos listos para consumir. 

Entre los microorganismos que pueden estar presentes en alimentos crudos se encuentran bacterias como Salmonella y E. coli. Por eso, la FDA recomienda mantener la carne separada de otros productos y evitar que sus jugos entren en contacto con ellos.

La temperatura también es determinante. La FDA recomienda mantener el refrigerador a 4 °C o menos, mientras que el congelador debe estar aproximadamente a -18 °C. Estas condiciones ayudan a mantener los alimentos dentro de parámetros seguros durante su almacenamiento.

Por esa razón, no basta con meter la carne en la nevera después de hacer mercado. También es necesario revisar que el empaque esté en buenas condiciones y ubicar el producto de manera que, si se presenta una filtración, no pueda contaminar otros alimentos.

¿Cómo guardar la carne correctamente? 

Una opción práctica es utilizar recipientes herméticos capaces de contener los líquidos. También pueden emplearse bolsas con cierre destinadas al almacenamiento de alimentos, especialmente cuando la carne va a permanecer en el congelador. La carne cruda debe mantenerse alejada de los productos que ya están listos para comer. Una medida sencilla consiste en colocarla dentro de un recipiente cerrado y ubicarla en una zona de la nevera donde un posible derrame no alcance otros alimentos.

Si no se va a consumir en los días siguientes, puede congelarse utilizando un empaque apropiado. El USDA advierte que el envoltorio original de algunos productos puede permitir el paso de aire durante periodos prolongados, lo que afecta la calidad y puede favorecer la aparición de quemaduras por congelación.

En el caso de la carne refrigerada, el tiempo de conservación depende del producto. Por eso, si no será preparada pronto, congelarla y marcar el empaque con la fecha puede facilitar el control del tiempo de almacenamiento.

Más que eliminar por completo las bolsas plásticas de la cocina, la recomendación es utilizar empaques adecuados, mantener la carne fría y evitar cualquier contacto entre sus jugos y otros alimentos. De esta manera se reduce el riesgo de contaminación cruzada y se conserva mejor el producto.

Fuente: eltiempo