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Macri con perfil intermitente y Pullaro más definido: el radicalismo le guarda un lugar para 2027

La cena inaugural de Expoagro 2026, celebrada en el Hotel Colonial de San Nicolás hace 10 días, se convirtió en escenario de un diálogo estratégico entre el expresidente Mauricio Macri y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro

Por qué importa.

Según fuentes presentes en el encuentro, el mandatario santafesino fue explícito: si Macri decide “armar” una candidatura para 2027, puede contar con el apoyo del radicalismo, hoy integrado al bloque Provincias Unidas.

En detalle.

La charla, reservada pero distendida, se produjo en medio de un evento que también contó con la presencia del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y del diputado nacional Sebastián Pareja, principal armador de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Mientras en la mesa principal se producía un protocolar saludo entre Macri y Kicillof, en los márgenes de la cena el foco estuvo puesto en las definiciones de futuro. Pullaro, uno de los gobernadores más activos del interior productivo, le transmitió al líder del PRO un mensaje claro de apertura.

“El radicalismo tiene que estar donde la gente necesita”, comentó Pullaro en conversaciones informales durante la jornada. Su anticipación a Macri no fue casual: existe una relación fluida entre ambos desde hace más de una década, forjada en coincidencias sobre gestión, federalismo y el rol del sector productivo. 

Un antecedente concreto refuerza esa sintonía: en Santa Fe, la actual diputada nacional Gisela Scaglia, quien fuera vicegobernadora de Pullaro hasta diciembre de 2025, proviene del PRO. La fórmula Pullaro-Scaglia triunfó en 2023 con un amplio margen y demostró que la alianza entre radicales y macristas puede funcionar sin fricciones mayores en una provincia clave.

Macri dubitativo.

Cerca de Macri admiten que el expresidente se encuentra en una etapa “intermitente”. En algunos momentos proyecta energía para volver al centro de la escena. En otros, prefiere actuar como articulador y constructor de puentes desde afuera. Esa ambigüedad genera tanto expectativa como cautela entre sus colaboradores. Apenas una semana antes de Expoagro, el Consejo Nacional del PRO reunido en Parque Norte había dejado un fuerte “olor a lanzamiento”. Más de 3.000 dirigentes participaron del encuentro, donde Macri cerró el acto con un mensaje de resurgimiento: “El PRO no viene a cuestionar el rumbo, viene a completarlo”.

En ese Consejo se respiró una clara sensación de revancha entre los militantes de a pie. Muchos de ellos, hartos de tener que lidiar cotidianamente con los libertarios en sus distritos —negociando listas, compartiendo actos o explicando alianzas forzadas—, vieron en la reunión una oportunidad para recuperar identidad propia y espacio político. El PRO busca salir de las cenizas tras las elecciones de 2023 y los reacomodamientos posteriores, y esa energía de base fue palpable. Sin embargo, el liderazgo sigue siendo claramente de Mauricio Macri, más allá de la presencia importante de los gobernadores amarillos o de figuras emergentes como Martín Yeza, quien ha ganado visibilidad en los últimos tiempos.

La realidad territorial del partido amarillo exige pragmatismo, y eso también explica la intermitencia de Macri. El Gobierno de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires y los armadores bonaerenses del PRO saben que, de cara a las elecciones de 2027 y posibles alianzas locales, será necesario negociar con La Libertad Avanza en distritos clave para evitar una dispersión de votos que termine favoreciendo al peronismo. 

Macri, según quienes lo escucharon estos días, apuesta fuertemente a un peronismo dividido. Cree que la fragmentación interna del PJ, con distintas tribus compitiendo por el mismo electorado, puede abrirle la ventana a su espacio en 2027. En ese escenario, una coalición con el radicalismo del interior y otros gobernadores del centro del país se vuelve estratégica. Juntos por el Cambio Reloaded.

Pullaro apoya.

Provincias Unidas, el espacio que nuclea a varios mandatarios provinciales, ya demostró peso propio en el Congreso nacional. Pullaro evitó definiciones terminantes sobre su propio rol futuro, pero dejó claro que no cierra puertas. “Estamos dispuestos a construir alternativas serias”, deslizó en los pasillos de la muestra agraria. Su mensaje fue directo: el radicalismo santafesino está abierto a acompañar un proyecto macrista si el ingeniero decide dar el paso, aunque falte mucho para las definiciones. Y ambos están leyendo lo mismo: no va a haber facilidades para negociar con La Libertad Avanza en el 2027.

Por ahora, Macri mantiene la indefinición pública sobre una eventual candidatura. No confirma ni desmiente. Pero la semilla ya está plantada en la cena de San Nicolás. El radicalismo de Pullaro le acaba de decir que, si decide jugar en 2027, no estará solo. Queda por ver si el ex presidente termina de decidirse a volver al campo de juego con todo o prefiere seguir influenciando desde la tribuna.

Expoagro, la mayor exposición agroindustrial a cielo abierto de la Argentina, volvió a funcionar como termómetro político. Mientras los expositores y productores pedían previsibilidad económica, menor presión impositiva y continuidad en las políticas que permitieron el crecimiento del sector, en las mesas laterales se cocinaba el mapa electoral de los próximos años. 

Fuente: corta.com

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