La dirigente francesa Marine Le Pen dio inicio a su campaña presidencial con un discurso ante unos 10.000 militantes en Orleans, luego de que Jordan Bardella fuera reelegido al frente de Agrupación Nacional (AN). El acto se desarrolló bajo fuertes medidas de seguridad y marcó el comienzo de una nueva etapa en la estrategia electoral del partido.
Durante su intervención, Le Pen afirmó que busca transmitir optimismo en un país atravesado por una crisis. Según su entorno, el discurso estuvo centrado en la idea del “renacimiento” y en presentar su visión para el futuro de Francia.
El partido comenzó a desplegar su proyecto presidencial después de presentar un contrapresupuesto a comienzos de octubre. La vivienda también forma parte de los temas abordados por la dirigente durante sus últimas intervenciones públicas.
Seguridad, empleo y vivienda, entre las prioridades
Durante el encuentro, simpatizantes de Agrupación Nacional destacaron la seguridad, el trabajo y el acceso a la vivienda como algunas de sus principales preocupaciones.
Una de las asistentes, entrevistada por Euronews, manifestó su respaldo a Le Pen y sostuvo que considera necesario un cambio político para afrontar la situación del país.
Otros participantes señalaron la seguridad y el poder adquisitivo como cuestiones centrales, y afirmaron que apoyan al partido porque todavía no ha gobernado Francia a nivel nacional.
Bardella fue reelegido con casi el 99% de los votos
Jordan Bardella fue reelegido presidente de Agrupación Nacional con el 98,98% de los votos, al ser el único candidato para el cargo.
Durante un período, Bardella fue mencionado como posible candidato presidencial si la situación judicial de Le Pen le impedía competir en las elecciones. Sin embargo, la reelección formaliza la distribución de funciones entre ambos dirigentes: Le Pen se concentrará en la campaña presidencial, mientras Bardella continuará al frente del partido.
En caso de una victoria electoral, Bardella aparece como una posible figura para ocupar el cargo de primer ministro.
Otra decisión del congreso fue la renuncia de Le Pen a la presidencia del grupo parlamentario de Agrupación Nacional en la Asamblea Nacional, con el objetivo de dedicarse a la campaña. El diputado Sébastien Chenu, cercano a la dirigente, asumirá esa función.
Protestas y un amplio operativo de seguridad
La celebración del congreso estuvo acompañada por manifestaciones de sindicatos y partidos de izquierda que se oponen a Agrupación Nacional. El sábado, una protesta pacífica reunió entre 13.000 personas, según la prefectura, y 26.000, de acuerdo con los organizadores.
En paralelo, Francia registró nuevas movilizaciones contra el costo de vida y las políticas del Gobierno. Según los datos citados por Euronews, las estimaciones de participación oscilaron entre 410.000 y 800.000 personas, mientras que las autoridades informaron de 1.314 detenciones.
En Orleans, la Policía realizó controles de vehículos y un grupo de varias decenas de personas intentó acercarse al palacio de congresos mientras coreaba consignas antifascistas.
La prefectura de la región Centro-Val de Loira informó que unos 3.000 efectivos de las fuerzas de seguridad y de los servicios de emergencia fueron desplegados durante el fin de semana para garantizar la seguridad.
En este contexto, Agrupación Nacional busca consolidar su estructura y posicionar a Le Pen de cara a las próximas elecciones presidenciales, mientras continúa el debate político y social en Francia.
