La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, regresó a Venezuela después de casi un año en el exilio y manifestó su disposición a reunirse con la presidenta interina, Delcy Rodríguez. El retorno de la dirigente generó una movilización multitudinaria de seguidores en Caracas y nuevas declaraciones cruzadas con el Gobierno.
Machado llegó a la capital venezolana el domingo 25 de octubre, acompañada por una caravana de automóviles y motocicletas. Miles de personas se congregaron en calles, carreteras y peajes para recibirla, con banderas del país y consignas a favor de la libertad.
La portavoz de la dirigente, Claudia Macero, confirmó que Machado está dispuesta a mantener conversaciones con Rodríguez y otros representantes políticos. Según explicó a la emisora Unión Radio, la propuesta contempla un diálogo público, transparente y con una agenda definida.
La Unión Europea también se pronunció sobre el regreso y pidió aprovechar la oportunidad para avanzar hacia un diálogo inclusivo que permita alcanzar elecciones libres y justas en Venezuela.
Delcy Rodríguez cuestionó el recibimiento
La presidenta interina criticó la recepción multitudinaria que tuvo Machado y consideró que la opositora podría haberse ahorrado el espectáculo de su regreso. “Podía evitarse el show”, afirmó ante los medios luego de participar en un acto en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo.
Rodríguez también se refirió a la posibilidad de incorporar a Machado a las conversaciones que su Gobierno mantiene con sectores de la oposición. En ese sentido, sostuvo que el diálogo es “algo muy serio” y requiere experiencia y conocimiento para abordar los problemas del país.
Consultada sobre eventuales acciones judiciales contra la dirigente, la mandataria interina expresó su expectativa de que exista “arrepentimiento” y “rectificación”.
Un regreso en medio de la transición política
Machado había salido clandestinamente de Venezuela en diciembre de 2025 para recibir el Premio Nobel de la Paz, después de pasar cerca de un año escondida. Desde entonces, según fuentes de su partido, había intentado regresar al país al menos siete veces sin éxito.
Su vuelta se produce en un escenario político diferente al que dejó. Tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina con el respaldo de Washington.
Desde el exilio, Machado había quedado al margen de las conversaciones sobre la transición política respaldadas por Estados Unidos. Aunque el Gobierno interino prometió celebrar elecciones, todavía no había anunciado una fecha para los comicios, según la información difundida en el artículo original.
La dirigente opositora elogió en reiteradas ocasiones al presidente estadounidense, Donald Trump, por la operación contra Maduro, e incluso le entregó la medalla de su Premio Nobel. Trump, por su parte, manifestó su satisfacción con Rodríguez, especialmente por las medidas vinculadas al acceso al petróleo venezolano.
El regreso de Machado vuelve a colocar a una de las principales referentes de la oposición en el centro de la disputa política venezolana, mientras persisten las incertidumbres sobre el calendario electoral y el futuro de la transición.
