El corredor salteño llego a la ciudad y sigue de festejo tras una victoria épica en motos. “Tuve muchos momentos de pensar que no se me iba a dar nunca”, dice.
“Me dormí en el vuelo de vuelta y me desperté con miedo por si lo que pasó no había sido real”, dice Luciano Benavides, al lado de su brillante trofeo del Rally Dakar 2026 y una montaña de medallas. Es que la historia de su victoria entre las motos, por apenas dos segundos después de 49 horas de carrera y casi 8 mil kilómetros recorridos en dos semanas, parece mucho más un sueño que algo posible en la realidad.
Recién aterrizado en Buenos Aires este martes tras un largo regreso desde Arabia Saudita, el piloto de 30 años atiende a los medios -entre ellos TyC Sports- junto a su hermano Kevin, que estaba tanto o más feliz que las dos veces en las que él fue el ganador. “Hace dos meses lloraba conmigo en la habitación, pensaba que no iba a llegar. Yo le decía que sí”, cuenta el mayor de los salteños (37), bicampeón en 2021 y 2023 sobre dos ruedas.
Ahora, Luciano dice que está “casi entero, con algunos golpes nomás”, pero poder largar arriba de la KTM 450 número 77 fue una carrera en sí misma tras una caída en Marruecos, a mediados de octubre, que le rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, los meniscos y sufrió una luxación acromioclavicular en el hombro. Tras esquivar el quirófano en la previa, reconoce: “Tengo que ir agendando un turno para cirugía”.
Fuente: TyC Sports

