Las lágrimas de Dick Adovcaat cuando empezó el enfrentamiento entre Alemania y Curaçao no fue una casualidad. Puede que el cúmulo de emociones del veterano técnico se pusieran a flor de piel cuando los himnos sonaron en el NRG Stadium de Houston y tuvieran que salir de alguna forma ante un nuevo reto Mundial. Esta vez con una selección debutante.
A sus 78 años el entrenador holandés se convirtió, una vez rodó la pelota en el enfrentamiento, en el técnico más veterano en la historia de los mundiales. Todo ello después de una travesía en la que llegó a dejar el banquillo -por asuntos familiares- de Curaçao tras clasificarlos para la Copa del Mundo, pero volviendo en busca de completar un trabajo que parecía a medias.
En su extensa carrera tras la línea de cal, Advocaat ya estuvo presente como entrenador de un Mundial en 1994, dirigiendo a Países Bajos. Posteriormente en la edición de 2006 también fue el encargado de entrenar a Corea del Sur en otra Copa del Mundo.
En esta ocasión, y con una selección que quiere crecer, el entrenador holandés suma su tercera cita internacional de este tipo de una manera distinta. Haciendo historia y dejando de lado, incluso, la goleada de Alemania a su selección por un contundente 7-1.
Fuente: diarioAS

